Soy Renatta:

Una mujer sensible, profunda y auténtica, como tú, como tantas. Tengo unos cuantos años navegando la vida con la espiritualidad como faro. Solo ahí, en el paisaje de la fe he encontrado unos brazos grandes, infinitos y poderosos que me sostienen en todo momento, en cada paso que doy.
Me he formado como comunicadora social, coach profesional e instructora de yoga. También como voluntaria para promover la meditación, la paz y reducir el estrés en el mundo y desde todos esos roles estoy al servicio de otros.
Me siento llamada compartir lo que traigo en mis manos para resignificar el lugar de la gran alma femenina. Esa gran alma amorosa y creativa que obra a través de la vida de tantas mujeres, por eso me gusta presentarme como una aliada de sus anhelos. Me llena de sentido acompañarlas a elevar el poder de su comunicación personal y su expresión de manera consciente y auténtica.
¡Amo Escribir y Crear!
Desde niña la escritura ha sido mi vehículo para conversar con la existencia. Para crear o dar vida a una idea. De esta manera nació la inquietud de publicar mi primer libro: Calladitas No Nos Vemos Más Bonitas. Luego de ese proceso supe que quería dar el paso de explorar la escritura como oficio y apostar por este camino que me hace florecer.
Cuando era niña y adolescente veía las telenovelas y podía distinguir detrás de ellas el trabajo del escritor, esto despertaba en mí curiosidad y profunda admiración. También leía los libros de Pablo Cohelo, leía sobre él, sobre su vida, me interesaba saber como había llegado a ese lugar. Tanto este escritor, como los de las telenovelas hacían algo que para mí era realmente fascinante: llegar a muchísimas personas, de manera sencilla, abordando temas complejos y profundos a través de sus palabras y textos.

Más de mi...

Siempre tuve mucha curiosidad por la vida. Recuerdo que a los 11 años descubrí una librería de metafísica cerca de una tienda que tenía mi mamá y me iba a esa librería a escuchar las charlas que impartían.
Soy del oriente de Venezuela. Aunque viví algunos años en Caracas llevo la playa y el calorcito costero en mis venas.
En el año 2007 fui a la Gran Sabana por primera vez y subí al Tepuy Roraima, ese viaje me transformó profundamente.
Desde el año 2010 comparto mi vida con mi amado Rainier y desde el 2011 soy mamá de nuestra hermosa Nathalia. Ellos son mi inmenso e infinito amor.
Vivo en la Isla de Margarita, el lugar que siempre soñé, y soy muy agradecida por ello.
Me gusta el café pero soy muy sensible a la cafeína, asi que me toca tomarlo descafeinado.
Amo la ciudad de Buenos Aires, y a veces la extraño, como si también fuera de ahi.
Me encantan las flores de trinitarias.
